Soy esa bailarina exótica, cargada de abalorios y de desvergüenza, que menea todo su cuerpo al ritmo de una música cadenciosa y que se contonea, sexy y despiadada, mientras hacer ver que se quita una prenda, pero no…
Soy esa bailarina magnética que le mira a los ojos y sigue contoneándose y le sonríe y baila girando sobre sí misma a la vez que mueve sus caderas.
Soy esa bailarina enigmática que libera un hombro y luego lo vuelve a cubrir.
Soy esa bailarina lujuriosa que sin pestañear se despoja de su blusa y la lanza con suave picardía a sus manos.
Soy esa bailarina experta que lanza su falda y se da cuenta, con horror, que ha ido a caer en el cuenco de agua del gato.
Soy esa bailarina con recursos que da una patada a la falda y consigue sacarla de forma airosa de su trampa.

Soy esa bailarina poderosa que sigue bailando mientras las prendas van cayendo, lentamente, al ritmo de sus caprichos.
Soy esa bailarina fuerte y segura de sí misma que deja caer lentamente el tanguita de perlas al suelo y queda totalmente desnuda delante de su amante: expectante, sensual, excitada.
Soy esa bailarina traviesa que le hace notar que no está totalmente desnuda ya que lleva los pezones decorados y sigue luciendo sus zapatos de tacón.
Mientras, la música sigue sonando y lo atraigo hacia mí.
En fin, esa soy yo.
P.D. Después le conté a Pepe lo que me pasó con la falda y nos partimos de la risa ¡Ah, la complicidad!
P.D.2. Antes de iniciar mi baile sensual me empapé de saber striptisero leyendo este artículo de La Maleta Roja sobre cómo hacer un strip tease: Clasificado S de Strip tease



